La mamá de Esteban llega a consulta con una duda que he escuchado más de una vez:
“Doctor, mi hijo sí hace popó… ¿entonces no está estreñido?”
La respuesta es: no necesariamente.
Uno de los errores más comunes es pensar que el estreñimiento infantil se define únicamente por el número de evacuaciones. En realidad, también importa el esfuerzo que hace el niño, el dolor que siente al evacuar, la consistencia de las heces y algunos comportamientos que muchas veces pasan desapercibidos.
Por eso, hoy vamos a ayudarte a identificar las señales más frecuentes y explicarte qué medidas suelen funcionar cuando hablamos de estreñimiento infantil.
Las señales clave que muchos padres pasan por alto

Cuando pensamos en estreñimiento infantil, solemos imaginar a un niño que pasa varios días sin hacer popó. Sin embargo, algunos niños hacen todos los días y aun así presentan estreñimiento.
Estas son algunas señales que deben llamar tu atención:
- Popós duras, grandes o secas.
- Dolor al hacer popó.
- Esfuerzo excesivo para evacuar.
- Se esconde cuando tiene ganas de ir al baño.
- Cruza las piernas o aprieta las pompis para aguantar y no hacer popó.
- Le duele la panza frecuentemente.
- Come poco o a los pocos minutos deja de comer.
- Accidentes o manchas de popó en la ropa interior. Otros niños simplemente “huelen” mal.
- Evacuaciones tan grandes que pueden tapar el sanitario.
- Mal aliento, este es típico del adolescente.
Si identificas varias de estas situaciones en tu pequeño monstruo, vale la pena comentarlo durante la consulta con nosotros, no tengas pena. Probablemente y más de una vez las mismas mamás se dan cuenta de que ellas sufren de estreñimiento, hasta que lo platicamos en consulta.
Además, durante nuestro LIVE de los lunes en nuestras redes sociales compartí un quiz rápido para #PapásDePrimera que puede ayudarte a reconocer algunas señales tempranas de estreñimiento infantil.
La Escala de Bristol: una herramienta sencilla para los padres
Aquí te dejo la imagen, checa el dato →
Una de las herramientas más útiles para evaluar las evacuaciones es la Escala de Bristol. Yo la uso siempre, está en todos mis monitores de los consultorios para que la podamos ver juntos.
De forma general:
- Tipos 1, 2 y 3: sugieren estreñimiento.
- Tipos 4 y 5: suelen considerarse las evacuaciones ideales.
- Tipos 6 y 7: representan evacuaciones progresivamente más blandas. Típicas del inicio de tratamiento o de un bebé pequeño.

La próxima vez que tu hijo vaya al baño, intenta observar no solo cuántas veces evacúa, sino también cómo son sus evacuaciones.
Esto es difícil con niños más grandes porque NO les gusta que tú veas su popó, aquí hay que usar la astucia: pídele que le tome foto o video (si le da mucha pena) pero procura verla directamente, es superimportante que nos orientes cómo son.
¿Por qué algunos niños desarrollan estreñimiento?
En la mayoría de los casos no existe una enfermedad grave detrás del problema. Lo que suele ocurrir es que se forma un círculo difícil de romper:
- El niño tiene una evacuación dolorosa. – El dolor es detonante –
- Como le dolió, decide aguantar la siguiente.
- Al retener la popó, esta permanece más tiempo dentro del intestino y se vuelve más dura. Ya que tu intestino le roba el agua, esa es su función: reciclar el agua.
- Cuando finalmente intenta evacuar, vuelve a doler.
Y así comienza un ciclo que puede mantenerse durante semanas o incluso meses.
Algunos factores que favorecen el estreñimiento infantil son:
- Dieta desordenada. Exceso de ultraprocesados, azúcares, lácteos y harinas.
- Poco consumo de agua.
- Cambios de rutina.
- Inicio escolar.
- Viajes.
- Enfermedades largas.
- Entrenamiento para dejar el pañal demasiado rápido (control de esfínteres).
- Miedo a utilizar baños fuera de casa.
El tratamiento funciona, pero requiere tiempo
Una de las preguntas más frecuentes en la consulta es:
“¿Cuántos días tendrá que tomar el medicamento?”
La respuesta suele sorprender a muchas familias. El estreñimiento infantil rara vez se resuelve en una semana.
Las guías más recientes recomiendan que el tratamiento sea suficientemente prolongado para permitir que el intestino recupere su funcionamiento normal y olviden el dolor. En algunos niños esto puede requerir varios meses.
Actualmente, el polietilenglicol (PEG o macrogol) es el tratamiento médico más recomendado para el estreñimiento infantil y suele considerarse la primera opción en muchos pacientes.
Dependiendo de cada caso, nosotros vamos a escoger el mejor para tu hijo. Hay una gama amplia, pero los más modernos son unos 3 a lo máximo. Eso déjamelo a mí
Lo importante es entender algo:
Estos tratamientos no generan adicción ni vuelven flojo al intestino cuando se utilizan correctamente.
De hecho, una de las causas más frecuentes de recaída es suspender el tratamiento antes de tiempo porque el niño parece haber mejorado.
Aquí es muy importante ser constante, tener confianza y eliminar de tu cabeza TODOS los comentarios que te hace la amiga metiche, la abuelita preocupona y algún que otro TikTok que te encuentres por ahí.
Los hábitos que hacen la diferencia
Los medicamentos ayudan, pero los hábitos diarios siguen siendo fundamentales. Estas son algunas medidas que solemos recomendar:
Crear una rutina para ir al baño.
Invita a tu pequeña a sentarse en el sanitario entre 3 y 5 minutos después de las comidas principales. Este momento aprovecha un reflejo natural del intestino que facilita la evacuación.
Yo les digo a los papás: siéntalo a comer, que termine su plato, dile que lo levante y, si puede, que ayude a limpiarlo o al menos dejarlo en el fregadero; luego, si es posible, el aseo dental (estamos comprando un poco de tiempo). Esto te tomará unos pocos minutos, 10 a 12 minutos, y es ahí cuando viene el reflejo —el reflejo GASTROCÓLICO— (las ganas de hacer popó).
Esa secuencia te llevará a que tu niño encuentre su mejor momento para hacer popó. A todos nos pasa que siempre tenemos un mejor momento para ir al baño. Puede ser en la mañana muy temprano, quizá después de comer, al mediodía, hay personas que prefieren hacerlo por la noche cuando ya llegaron de trabajar y se encuentran más tranquilos en casa.
Mejorar la postura.
Las rodillas deben quedar ligeramente más elevadas que la cadera.
Un pequeño banco para apoyar los pies puede hacer una gran diferencia.
Evitar regaños.
Los accidentes o fugas de popó generalmente no son voluntarios. Castigar al niño suele empeorar el problema.
Mantener hábitos en cadena.
Una estrategia sencilla es:
Comer → esperar unos minutos → sentarse en el baño.
Con el tiempo, esta rutina ayuda al intestino a recuperar un patrón más regular.
Cuidar la alimentación.
Las guías recomiendan una alimentación equilibrada, adecuada hidratación, y actividad física regular, ya te lo sabes. Si quieres saber cómo mejorar la salud de tus hijos, te dejo más tips aquí.
¿Cuándo volver con el pediatra?
El seguimiento es una parte importante del tratamiento. Yo diría fundamental.
Debes consultar nuevamente si:
- El estreñimiento no mejora.
- Persisten las fugas o accidentes.
- Tu hijo rechaza los medicamentos.
- Continúa presentando dolor.
- Aparecen recaídas frecuentes.
Y algo muy importante: No suspendas los seguimientos aunque todo parezca ir avanzando. Muchos casos recaen precisamente porque se abandona el tratamiento antes de tiempo. Los papás se confían y se pierde cualquier progreso.
Además, el estreñimiento puede asociarse con otros problemas, incluyendo algunas infecciones urinarias recurrentes en ciertos pacientes. Si deseas conocer más sobre este tema, te recomendamos leer nuestro artículo sobre infecciones de vías urinarias en niños.
Recomendaciones del Doc
- La Escala de Bristol puede ayudarte a identificar señales tempranas.
- Tómale foto a las popós. 😉
- El polietilenglicol (PEG) es actualmente uno de los tratamientos más recomendados por las guías internacionales.
- Sé paciente, los tratamientos suelen requerir tiempo y seguimiento.
- No dejes a un lado las rutinas; los hábitos diarios son tan importantes como los medicamentos.
- No suspendas el tratamiento sin hablar antes con tu pediatra.
- Acude a tus consultas de seguimiento incluso cuando tu hijo parezca estar mejor, en los tiempos que te hemos marcado.
- Hay diversas fases en el tratamiento. NO lo quites de golpe.
Si te interesa aprender más sobre salud infantil basada en evidencia, te invito a escuchar Papás de Primera, el Podcast, disponible en Spotify y Apple Podcasts. Cada semana compartimos información práctica para ayudar a las familias a tomar decisiones informadas sobre la salud de sus hijos.

